Viernes 22, 12:00, en apoyo de Simón Martínez, víctima de las listas de espera

Concentración en Puerta de la Villa, Gijón, Viernes 22, 12:00, en apoyo de Simón Martínez, víctima de las listas de espera, cuya carta adjuntamos a continuación:

En Diciembre del 2017, y debido a fuertes dolores en las rodillas al subir o bajar escaleras o cuestas o simplemente al levantarme o sentarme de cualquier asiento, solicito a mi médico de cabecera (suplente por vacaciones en aquel momento) me remita al especialista de traumatología del ambulatorio de la Puerta de la Villa.
La primera consulta se me “concede” para varios meses después, Abril.
En fechas próximas a la cita se me comunica que se aplaza para Junio, sin ninguna explicación. En Junio que para Septiembre y, por último en Septiembre que para Noviembre. Con tan mala suerte que días antes de la consulta me veo afectado de una fuerte gripe con fiebre que me mantiene días en cama.
Como cualquier intento de comunicarlo a través del teléfono indicado en el papel de la cita es inútil, ya que nunca cogen el teléfono, salvo en la centralita de Cabueñes, no puedo comunicar mi no asistencia.
Unos días después, restablecido de proceso gripal, acudo nuevamente a mi medico de cabecera par solicitar se me asigne nuevamente fecha con el especialista. Me la vuelven a conceder para tres meses después, Febrero.
En esta ocasión si acudo a consulta sin que me comuniquen ningún retraso y después de preguntarme que es lo que me pasa, me indica que al salir solicite nuevamente consulta con el con la realización previa de unas radiografías. Cinco minutos. Sin que yo tenga objeción alguna ni sobre el echo ni sobre el trato recibido por el especialista (En toda mi experiencia con el sistema de salud siempre he recibido buen trato de los profesionales que me atendieron).
Tal como me indicaron, al salir de consulta y en la ventanilla que hay en la misma planta solicito la consulta y me la dan para el día 22 de Marzo. Casi dos meses después.
Hace unos días, concretamente el 8 de este mes la llegar a casa me encuentro con otra carta de la Seguridad Social en la que se me comunica, nuevamente sin explicación alguna que la consulta del próximo 22 se aplaza para el 24 de Mayo. Otros dos meses más, acumulando ya 1 año y cinco meses en los que por una razón u otra no obtengo un diagnostico de lo que me ocurre y viendo como mi salud ha seguido deteriorándose y adornándose con nuevos y variados dolores haciendo cada día más difícil mi movilidad.
Este martes 12 de marzo he acudido a la ventanilla de citaciones, donde me habían dado la última y, tratando de ser lo más respetuoso de que soy capaz y advirtiendo a la funcionaria que me atendía que la exposición que le iba a hacer era consciente de que ella no tenía responsabilidad alguna, le intento exponer lo que ocurría y que había tomado una decisión: Acudir a la cita original y no moverme de allí hasta que me atendieran o me expulsara la policía.
Con muy poca amabilidad y, echando balones fuera como si fuera algo personal con ella, me dice que yo haga lo que quiera, que ese día no tengo cita y que no me van a atender. Un compañero suyo allí presente me facilita una hoja de reclamación.
Creo que esta situación es intolerable, tanto los tiempos y repetidos aplazamientos, como la desfachated de no proporcionar ni la mas mínima explicación. Creo también que esto no es un caso aislado ni fortuito si no que es un intento descarado de desmontar nuestro sistema de salud que tantos años costo montar.
No creo que este sistema se una ayuda caritativa, si no que es nuestro de pleno derecho, no solo por que lo pagamos, si no, y además, por que así lo acordamos democráticamente.
Por todo esto, y como decía anteriormente, he decidido a modo de protesta, acampar a la puerta de la consulta hasta que se me atienda y comunicar esta acción a colectivos de apoyo y a la prensa.
Simón Martínez con 64 años, en Gijón el 18 de Marzo del 2019.

Las emisiones de carbón provocan más de 1.500 muertes prematuras España

Un estudio señala los importantes efectos sobre la salud y los costes económicos derivados de la contaminación de las centrales térmicas que usan este combustible

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CTXT 12 Marzo 2019

“La contaminación producida por las centrales térmicas que utilizan el carbón como fuente de energía afecta a la salud y, por ende, vulnera el derecho humano a la salud y a un medioambiente sano”. Esta es solo una de las aplastantes conclusiones que se pueden leer en el informe Un oscuro panorama: las secuelas del carbón, publicado recientemente por el Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente. La investigación, una fotografía de la polución derivada del uso de este combustible, ha recopilado datos de los efectos sobre la salud y la economía de esta práctica, y los resultados son alarmantes: en España mueren más de 1.500 personas al año de forma prematura por las emisiones que generan estas plantas industriales.

No son las únicas consecuencias. El informe de la organización también señala que el impacto sobre la salud de este tipo de contaminación está acarreando importantes costes económicos en el país. Según los cálculos de la investigación, las emisiones de gases derivados del carbón significaron, entre 2015 y 2016, unas pérdidas en España de entre 1.871 y 3.568 millones de euros, principalmente en gastos para el sistema de salud o los asociados a bajas laborales, que supusieron a su vez más de 370.000 días de trabajo perdido y 1,35 millones de días de actividad laboral restringida.

Las afecciones derivadas de la mala calidad ambiental también se cuentan por miles, especialmente entre los más pequeños: casi 20.000 menores sufrieron síntomas de asma y 2.000 tuvieron bronquitis por los efectos derivados de la polución por carbón, según el documento.

La situación, pese a todo, ha registrado una mejora importante en los últimos años. Durante el periodo de análisis, el estudio identificó una reducción del 30% en la producción de energía mediante carbón. También se consiguió limitar hasta un 40% los impactos asociados a este combustible, y se registró un ahorro de costes de entre 400 y 950 millones de euros. Sin embargo, los datos aún parecen insuficientes, al menos para alcanzar los acuerdos de París. El Instituto considera el año 2025 como fecha límite para que existan normas vinculantes relativas a la clausura de las centrales, al mismo tiempo que “insta a los responsables políticos a acelerar y autorizar los procesos de cierre previstos para antes de junio de 2020”.

No es la primera vez que distintos organismos y plataformas advierten sobre los riesgos mortales para la salud derivados de la contaminación y sus efectos. A finales de 2018, la Agencia Europa de Medio Ambiente señaló que casi medio millón de personas mueren de forma prematura cada año en la UE por la polución del aire.

Un par de años, antes, en 2016, la OMS estimó que cerca de 1 de cada 9 fallecimientos a nivel mundial guardaba algún tipo de relación con la contaminación atmosférica. En España, y según los valores de este mismo organismo, casi la totalidad de la población –94%– está expuesta a niveles de polución por encima de los límites recomendables, y solo la contaminación por ozono se cobra 1.600 vidas de forma prematura cada año.

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