La violencia contra las mujeres, un grave problema de salud pública

El 25 de noviembre, es mucho más que un día mundial en el calendario, porque la violencia contra las mujeres afecta a más de la mitad de la población y tiene su origen en la desigualdad entre mujeres y hombres que, a pesar de los avances pervive en sociedades como la nuestra, que proclaman la igualdad y suscriben Tratados y Declaraciones de Derechos Humanos, pero que aun estamos lejos de haber alcanzado.

Conmemorar esta fecha, sirve para concienciar sobre lo que la OMS ha calificado como violación de los Derechos Humanos de las mujeres y un grave problema de Salud Pública, por su magnitud a escala mundial y por el impacto en la salud de las mujeres, y sus hijas e hijos.

Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (30%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

La mayor parte de las veces el agresor es la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (27%) de las mujeres de 15 a 49 años que han estado en una relación informan haber sufrido algún tipo de violencia física y /o sexual por su pareja.

En España, cifras oficiales contabilizan 37 mujeres asesinadas en 2021 y son ya 1.118 desde 2003.  Hay 44 menores víctimas mortales por violencia de género desde 2013.

Además, el último informe de criminalidad del Ministerio del Interior arroja un incremento del 27% en los delitos contra la libertad sexual sobre 2020. En el caso de las violaciones, el incremento es del 30,6%.

Condenamos rotundamente los asesinatos y todas las formas de violencia machista, y manifestamos nuestra solidaridad con las víctimas y sus familiares.

Asimismo, la OMS advierte que los confinamientos durante la pandemia de COVID-19 y sus repercusiones sociales y económicas han aumentado la exposición de las mujeres a sus parejas maltratadoras, al tiempo que han limitado su acceso a diferentes servicios de ayuda. En España durante el confinamiento se produjo un incremento del 31% de las llamadas al 016 y del 443% de consultas on line.

Sabemos que la violencia contra las mujeres afecta negativamente a su salud física, mental, sexual y reproductiva. El sector sanitario tiene una importante función que desempeñar para proporcionar atención integral de salud a las mujeres que sufren violencia, y como punto de entrada para derivarlas a otros servicios de apoyo que puedan necesitar.

Por ello ha resultado especialmente negativo para la detección y atención sanitaria a la violencia, el que los centros sanitarios de Atención Primaria hayan estado (y aun muchos lo estén) cerrados a la población y mantengan preferentemente atención telefónica

Es fundamental reforzar la Atención Primaria, y cumplir con las medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que para el sector sanitario establece la formación de profesionales y la puesta en marcha de protocolos de detección temprana, apoyo y atención a las mujeres ante la violencia machista.

Particularmente hay que revisar los protocolos de atención sanitaria ante la violencia sexual, para evitar la revictimización y detectar e intervenir ante la violencia que se ejerce sobre las jóvenes a través de las nuevas tecnologías.

Llamamos a apoyar y acudir a las acciones convocadas por el movimiento feminista para reclamar la necesidad de actuaciones urgentes y decididas por parte de los responsables públicos y de toda la sociedad.

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