Qué sabemos sobre las nuevas herramientas de detección del cáncer

FUENTE: https://tradeoffs.org/2024/02/15/cancer-screening-full-body-mri/ 15-02-2024 (traducción y resumen de la Plataforma)

Las empresas médicas afirman que pueden detectar el cáncer precozmente con nuevos análisis de sangre y resonancias magnéticas de cuerpo entero. ¿Cuáles son los riesgos y beneficios?. Se trata de dos nuevas herramientas que prometen detectar cáncer y otras enfermedades de forma precoz: Una resonancia magnética de cuerpo entero y un análisis de sangre para detectar más de 50 tipos de cáncer: Hay grandes expectativas, sin embargo también hay serias dudas..

Durante décadas, los científicos y médicos han estado buscando formas de detectar y tratar el cáncer cuanto antes. 600.000 personas siguen muriendo a causa de esta enfermedad cada año. Alrededor del 70% de esas muertes son causadas por cánceres que no tenemos forma de detectar, dice la investigadora de Harvard y médica de atención primaria Ishani Ganguli .

Los creadores de estas pruebas de detección afirman ofrecer lo que durante mucho tiempo ha sido un santo grial médico. De hecho, una de las empresas adoptó literalmente el nombre GRIAL con la promesa de promesa de detectar más tipos de cáncer en estadío precoz. Ambos tipos de herramientas están empezando a captar clientes.

Las empresas que venden estas pruebas de resonancia anuncian que pueden capturar no sólo tumores sino también aneurismas cerebrales…, e incluso ciclos de vida, como la menopausia. Al no estar cubiertas por el seguro, compañías como Prenuvo, las ofrecen directamente a los consumidores por alrededor de $ 2.000 dólares cada resonancia.

La segunda herramienta de detección que está causando revuelo es un tipo de análisis de sangre que busca indicadores de cánceres. Una empresa afirma que puede detectar más de 50 tipos de cáncer con una sola extracción de sangre. Una tecnología incluso ha captado la atención incluso del presidente Biden. Por ahora, el coste de uno de estos análisis es de unos $ 900. 

Detectar un cáncer de forma temprana permite mejores opciones terapéuticas; pero es probable que las pruebas sean intrascendentes (no encuentren cáncer) o que sean ambiguas o completamente falsas, lo que puede conllevar a una cascada de exploraciones adicionales (biopsias e incluso cirugías…) con costes, stress y si al final, no tienes cáncer, lo mejor es no haber seguido ese camino.

En las resonancias magnéticas de cuerpo completo, sea estima que al menos 1 de cada 4 exploraciones encontrará algo que puede ser considerado como no-normal. Y para el análisis de sangre líder en detección de cáncer, según los propios datos de la compañía , a casi 2 de cada 3 personas que obtienen un resultado positivo, aunque pueden no tener cáncer, como se demostrará posteriormente. 

Aunque queramos tener un certificado de buena salud, la realidad es que hay mucha incertidumbre. Buscar certezas, nos puede abocar a una cascada de pruebas y exploraciones muy costosas que además pueden no dar certezas. Además, hay que poner en primer plano, la preocupación y ansiedad  que puede provocar un hallazgo que probablemente sea inofensivo pero que puede ser aterrador.

Para hacernos una idea del coste de una sencilla exploración médica, por ejemplo, hacer un electrocardiograma (EKG) en el preoperatorio de la cirugía de cataratas, que es un procedimiento rápido y de muy bajo riesgo, y que, por tanto, podría no necesitar hace esta exploración, le cuesta a Medicare del orden de $3 millones al año.

Para la doctora Ishani Ganguli, profesora asistente de la Facultad de Medicina de Harvard y médica de atención primaria en el Hospital Brigham and Women’s, la resonancia magnética de cuerpo completo no es buena para los pacientes ni para los médicos.  Con respecto al test de sangre, podría ser útil para algunos casos pero no para la población general. Por ejemplo, un test de sangre es más accesible que algunas pruebas invasivas de detección, como una colonoscopia o un Papanicolau. Pero con la población general no hay evidencia, pero si muchas razones para pensar que las desventajas podrían superar a las ventajas.  

Hay también problemas con la equidad, sabemos, por ejemplo, que los hispanos y los negros tienen un 15% menos de probabilidades de hacerse pruebas de detección de cáncer colorrectal. Y las tasas de detección también son mucho peores para las personas con bajos ingresos. Con estas nuevas pruebas es probable que sean sobreutilizadas por las personas con altos ingresos y lo contrario por las personas con bajos ingresos

 El presidente Biden, con su iniciativa Cancer Moonshot, ha puesto un listón muy alto:  El objetivo es reducir la tasa de mortalidad por cáncer a la mitad en los próximos 25 años… Es audaz, ambicioso, pero es factible (?). Lo que necesitamos son evidencias. Podemos decir que las resonancias magnéticas de cuerpo entero, según la Asociación Estadounidense de Radiología: «hasta la fecha, no hay evidencia documentada de que las pruebas de detección de todo el cuerpo sean rentables o efectivas para prolongar la vida». y que estas pruebas “darán lugar a pruebas y procedimientos de seguimiento innecesarios, así como a gastos significativos”.

En cuanto al análisis de sangre para detectar cáncer, se están llevando a cabo un par de estudios serios, incluido un ensayo aleatorio con más de 100.000 pacientes dirigido por el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido.

Gasto catastrófico en salud

FUENTE. BANCO MUNDIAL. Hace dos mil años, cuenta la historia, un profeta carpintero itinerante en Palestina conoció a una mujer que había sufrido una enfermedad sangrante durante doce años. Había ido a ver a este hombre porque ya había “sufrido mucho bajo el cuidado de muchos médicos y había gastado todo lo que tenía”. [i] Había gastado todo lo que tenía. Hoy le hemos dado un nombre: “Gasto catastrófico en salud”.

Un concepto (catástrofe financiera en la atención sanitaria) que es bastante nuevo. No fue hasta 2009 cuando Estados Unidos hizo una estimación de la proporción de quiebras que podrían atribuirse a los costos médicos. [ii] Y, a nivel mundial, una serie de estudios realizados por el Banco Mundial a principios de la década de 2000 nos dieron las primeros datos de la relación entre bienestar financiero y gasto por atención médica. El Banco Mundial comenzó a rastrear y reportar catástrofes financieras por gasto médico en 2017.

En realidad los pacientes siempre se han enfrentado a esta disyuntiva, incluso en la antigüedad, entre el bienestar financiero y priorizar la salud.

En 2015, la ONU incluyó la salud como un Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3.8) a través de dos indicadores: cobertura de servicios de salud esenciales y gasto catastrófico en salud, que son utilizados por el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La base de datos de Indicadores de Desarrollo Mundial (WDI) del Banco Mundial publica más información, específicamente para pacientes quirúrgicos, también con dos indicadores: el riesgo de gastos catastróficos debido al acceso a atención quirúrgica y el riesgo de empobrecimiento del gasto debido al acceso a atención quirúrgica. [iii].

Un artículo fundamental de Xu de 2007, [iv] estimaba que 150 millones de personas experimentaban gastos catastróficos anualmente debido a los costos de atención médica, y definía gasto como catastrófico si el gasto era más del 40% de la “capacidad de pago” de un individuo. La capcidad, a su vez, se definió como los ingresos que le sobraban al individuo después de haber pagado la comida. Una gran definición, pero los analistas no sólo deben tener acceso a los costos e ingresos médicos de un paciente (o una aproximación de ellos), sino que también deben saber cuánto ha gastado el paciente en alimentos.

Se han propuesto métricas más simples. El Banco Mundial y la OMS, ahora consideran catastrófico un gasto que represente más del 10% de los ingresos totales de un paciente.

Sin embargo, para ser contado como un caso de gasto catastrófico, un paciente debe acceder a la atención en primer lugar. Y la barrera más comúnmente citada para acceder a la atención es el costo, lo que genera cierta endogeneidad. [v]

Por otro lado, si bien el riesgo no sufre esta endogeneidad (incluso alguien que nunca llega al hospital porque es demasiado caro todavía corre el riesgo de sufrir una catástrofe financiera), es una cifra más teórica. Casi una cuarta parte del mundo afrontaría gastos catastróficos si necesitaran cirugía hoy (una medida de riesgo), pero sólo 81 millones de personas realmente la enfrentan anualmente (una medida de incidencia). [vii]

Por otra parte, en términos generales se puede decir que el mundo va mejor. El riesgo global de gastos catastróficos debido a la cirugía ha caído del 50% en 2003 al 21% en 2020. Sin embargo, este promedio oculta enormes desigualdades. En los países de altos ingresos, por ejemplo, el riesgo de una catástrofe financiera nunca ha sido alto. Desde que comenzó la estimación, nunca ha superado el 3%. Mientras que n el África subsahariana la historia es diferente. El riesgo de gastos catastróficos apenas ha disminuido desde su máximo del 56% en 2008. En 2020, el 48% de las personas de la región se verían arrastradas a una catástrofe financiera si necesitaran cirugía.

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Con respecto al COVID: todavía es demasiado pronto para evaluar el efecto que habrá tenido la pandemia de COVID-19 en estas medidas. o aún no están disponibles.

Conclusión. La atención sanitaria todavía lleva a la gente a la pobreza. No basta con medir, ha llegado el momento de avanzar más allá de los sistemas y estructuras que no han cambiado desde la antigüedad y de garantizar que nadie tenga que vender su granja para comprar su salud.

El gasto en Atención Primaria está por debajo de lo recomendado por la OMS

Nueva Tribuna 15/02/2024 https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/fadsp-asturias-gasto-atencion-primaria-oms-sanidad-publica/20240215183517223524.html

Hace pocos días los medios regionales de comunicación acogieron con sorpresa un informe de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que atribuía a Asturias un porcentaje muy bajo de gastos sanitario en Atención Primaria (AP), el 13,26% del total presupuestado, el tercero por la cola en el conjunto de las CC.AA. El dato llama la atención porque Asturias, con respecto a la inversión total en sanidad, está con Navarra y el País Vasco en el pelotón de cabeza.

Para poder valorar adecuadamente esta información, hay que empezar por los presupuestos de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias previstos para el año 2024, presentados y aprobados en sede parlamentaria el pasado mes de diciembre. En la sección 15 que corresponde a la Consejería de Salud, se especifican diversos subconceptos contables (gastos de personal, gastos en bienes corrientes y servicios, transferencias corrientes…). Subconceptos que no hacen referencia alguna al gasto asignado a los distintos sectores que conforman el sistema sanitario. Es decir, a través de los presupuestos no podemos conocer cuánto dinero se invierte en Atención Primaria, Atención Hospitalaria, Salud Mental, Salud Pública…

Asturias, con respecto a la inversión total en sanidad, está con Navarra y el País Vasco en el pelotón de cabeza

Y sin embargo es una información fundamental para poder conocer y valorar las inversiones que se realizan en el ámbito de la salud. Podemos decir que con esta forma de presentar la información, la Consejería de Salud hace un flaco servicio a la transparencia porque además del presupuesto global, lo más importante es conocer como esa cuantía se reparte entre los distintos sectores del sistema sanitario.

Es verdad que estos datos se dan a posteriori, a través de la comparecencia de la Consejera en sede parlamentaria o a través de sus declaraciones a los medios de comunicación; pero la información suele ser poco sistemática, siempre incompleta y en algunos casos, como el que nos ocupa, con un baile de datos que no nos permiten conocer la realidad del gasto sanitario presupuestado.

Conocer cuánto dinero se adjudica a la Atención es una de las claves, porque es el sector que vertebra la sanidad pública y porque su situación es muy precaria después de haber sufrido el mayor maltrato en términos de subfinanciación. Para tener una referencia, la Organización Mundial de la Salud ha recomendado que la inversión en la Atención Primaria debería suponer -en términos porcentuales- el 25% del total del presupuesto sanitario.

La asignación de gasto a la Atención Primaria en Asturias es muy baja, prácticamente la mitad de lo que se reivindica por el sector

Pues bien, según consta en la Consejería de Hacienda (1) el gasto previsto en la AP es de 393,3 millones de euros, lo que significaría que el porcentaje del gasto destinado a la AP es del 16,9%

Sin embargo, la Consejera de Salud declaró a los medios de comunicación que el gasto total en la AP era de 628 millones de euros (2), incluyendo el gasto farmacéutico en recetas. Si descontamos las recetas, el porcentaje de gasto dedicado a la Atención Primaria es prácticamente el 13,26%, lo mismo que dice la FADSP. En fin, un lio de números que esperamos resolver porque hemos solicitado información a la Consejería para conocer el gasto sanitario sectorizado.

Dos conclusiones para terminar: Uno, presentaremos una reclamación ante el Consejo de Transparencia de Asturias para que los próximos presupuestos incorporen el gasto sanitario sectorizado. Y dos, todo indica que la asignación de gasto a la Atención Primaria en Asturias es muy baja, prácticamente la mitad de lo que se reivindica por el sector, un primer problema que la Consejería debería resolver cuanto antes.


NOTAS
(1) Proyecto de Presupuestos Principado de Asturias 2024 
(2) Fuente: EFE, 4 de diciembre. 2023 “Salud destinará 628 millones a robustecer la Atención Primaria»