Acerca de los Presupuestos Sanitarios

slideRespuestas de la Plataforma para la Defensa de la Sanidad Pública de Asturias a petición del grupo parlamentario de PODEMOS  en la Junta General del Principado el pasado 2 de Diciembre:

COMPARECENCIA DE LA PLATAFORMA EN EL DEBATE DE LA JUNTA GENERAL DEL PRINCIPADO SOBRE LOS PRESUPUESTOS DE ASTURIAS 2.016

PRESUPUESTOS Y FRAUDE: Es obvio que sólo se encuentra lo que se busca. Un informe exhaustivo de 21013 de la UE afirma que los sistemas de salud son especialmente vulnerables a la corrupción, lo mismo refiere Transparencia Internacional y otras organizaciones internacionales. Una preocupación que ha llevado a muchos países (Holanda, EEUU, Francia, Inglaterra o Bélgica) a crear Oficinas de prevención del fraude dentro del sistema sanitario. Por cierto con resultados económicos (no sólo éticos) que son enormemente rentables – por su capacidad de ahorro – para el sistema público.

Pero en el país del  3%, la Gürtel, Púnica, Villa…, seguimos mirando hacia otro lado, como dice un editorial del British Medical Journal “hemos mirado demasiado tiempo para otro lado” porque no podemos esperar que la justicia ordinaria o los sistemas de control y supervisión generales sean suficientes para prevenir el fraude en este ámbito.

Existen múltiples tipologías establecidas de fraude sanitario: contrataciones con poca transparencia y sin declarar conflictos de interés; colusión de lo público con intereses privados; saltarse las listas de espera (recomendados); influencias corruptas de las farmacéuticas… En todo caso su cuantía es considerable: El BMJ estima que el fraude supone el 10-20% del presupuesto, mientras que para The Economist es del 10%. Estamos hablando en Asturias de 160 – 320 millones por prácticas corruptas.

En todo caso, hay que exigir responsabilidades y la carga de la prueba hay que ponerla en el propio Sistema Sanitario que tiene que demostrar que está desarrollando medias eficaces para evitar el fraude y las prácticas de fraude…

PRESUPUESTOS Y DESPILFARRO: Un amplio campo de mejora. Como ejemplo, TRES MEDIDAS DE EFICIENCIA en el ámbito asistencial: 1.- Instrumentos específicos de selección y evaluación en el uso racional de los medicamentos y las tecnologías sanitarias. No se trata de crear una Agencia de Evaluación (es muy costoso hacer investigación propia) sino de tener un procedimiento para incorporar nuevas tecnologías o evaluar las que ya están en uso, a través de Revisiones Sistemáticas y de constituir  Comités Fármaco-Terapéuticos que integren información, formación y evaluación. 2. Implementar de una vez por todas, la centralización de las compras y los sistemas de subastas. 3. Incentivos positivos a los servicios / organización, por ejemplo, una gestión eficaz de las listas de espera que prime a los servicios con listas de espera en los márgenes recomendados por las Guías Clínicas de las Sociedades Científicas, esto es, hacer lo contrario de las peonadas y otros incentivos perversos.

RECTICAR LAS PARTIDAS PRESUPUESTARIAS: Del modelo de “hospitalocentrismo” a un incremento de los recursos, la valorización y cometidos de la Salud Pública: no se puede poner “la salud en todas las políticas” sin participación comunitaria y sin recursos en salud pública. En Atención Primaria los presupuestos deben alcanzar el 25% del total en un plazo de 5 años para equipararnos a otros sistemas europeos. Con ello se podrían cubrir adecuadamente las sustituciones, limitar los cupos a 1.250 pacientes, recuperar el trabajo en equipo y las actividades docentes e investigadoras. Nuestro gasto hospitalario es desproporcionado, incluso con respeto al conjunto del estado (que ya es muy elevado): 64,7% versus 60%.

— PERSPECTIVA GENERAL: La situación de la Sanidad Pública en Asturias es sumamente preocupante. A lo largo de los años, no sólo con la crisis, ha venido perdiendo eficacia, calidad y credibilidad, pese a tener un dispositivo asistencial muy potente. La Sanidad Pública no tiene un problema de sostenibilidad (como se ha dicho hasta la saciedad) sino de efectividad. La mejor prueba son unas desbocadas listas de espera y la huida de las clases medias o las personas con recursos económicos a la asistencia privada y los seguros privados. Según datos del INE, el 30% de las actuales consultas médicas se costean sin financiación púbica, es decir, desde el bolsillo de los usuarios… Lo que hace apenas 10 años era marginal, hoy es una situación de sanidad dual que nos empuja a la Beneficencia. Y no hay que olvidar, como decía Olof Palme, que un servicio para pobres será siempre una pobre servicio. DE AHÍ LA NECESIDAD DE UNA RECTIFICACIÓN EN PROFUNDIDAD como se propone en las 68 MEDIDAS de la PLATAFORMA.

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